Yo Soy: Lula Mena

Conozco a muchas mujeres extraordinarias y, gracias a mi trabajo, he podido entrevistarlas y llegarlas a conocer más allá de sus títulos y proyectos. En muchos casos, he encontrado tanta comonalidad con ellas, que se han vuelto grandes amigas.

Pero después de hablar con la diseñadora salvadoreña Lula Mena para el primer episodio de mi podcast “Yo Soy”, quedé tan emocionada que lloré todo el camino a mi casa. De esas lágrimas ricas que te dicen que estás haciendo lo correcto. Tanto me identifiqué con ella que, en grandes partes de nuestra conversación, sentí que me escuchaba a mí misma, como cuando me habló sobre la sensibilidad que, desde que era niña, ha tenido.

Lula Mena tiene más de 15 años viviendo su sueño de crear con propósito. Desde que hizo conciencia sobre la realidad de uno de los miles de niños que andan en las calles de nuestro país cuando lo veía pedir limosna frente a un semáforo, se planteó qué podía hacer por él que no fuera meramente pasajero. Como resultado, Lula hoy emplea a decenas de mujeres artesanas en comunidades de alto riesgo quienes, gracias al éxito de su proyecto, ahora son cabecillas de hogar con un ingreso estable.

“Yo no trabajo con las mujeres por las mujeres; trabajo con ellas por los niños,” me dijo Lula, mientras me explicaba cómo el convertirse en mamá la sensibilizó aún más ante los retos que enfrentan millones de madres salvadoreñas: la mayoría solteras, forzadas a emigrar o a trabajar viviendo lejos de sus hijos.

Lula es artista innata. Ella pinta con regularidad aunque no es un medio que le interesa comercializar. Dice que la pintura es una especie de meditación para ella. Dicho eso, está convencida de que su arte tiene que ser económicamente viable para que cumpla su cometido. No basta con que sea bonito; lo tienen que querer comprar.

Entre los compradores me encuentro yo… ¡amo sus diseños! Pero sobretodo los admiro y comparto con cualquiera que me lo permita por los valores sobre los que se basa su producción, que enfatizan la protección del medio ambiente, el comercio justo y el empoderamiento de la mujer.

El valor que Lula tuvo desde el principio de atreverse a probar algo nuevo a pesar del riego de fracasar, también hace eco de otra convicción que rige su vida: que los grandes cambios, se logran con pequeñas acciones diarias. Si alguna vez, como yo, te has sentido impotente ante las injusticias o calamidades en el mundo, te invito a que nos llevemos de este gran ejemplo. Estoy segura de que en la vida de cada una de las artesanas que trabaja para Lula Mena, los cambios han sido colosales. ¡Gracias Lula!

Escucha nuestra conversación completa aquí.

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